El Masaje Tailandés es una técnica antigua que ayuda a liberar tensiones y bloqueos de nuestro cuerpo, a enraizar y abrir nuestra mente y a revelar los lugares donde las emociones están estancadas para que podamos empezar a soltarnos y liberarnos. Se practica en una estera en el suelo, completamente vestidos y sin aceite.

Suele ser un masaje profundo que combina presión y estiramientos para trabajar todo el cuerpo y animarnos a abrirnos y relajarnos plenamente. El masaje tailandés es un masaje de bienestar; tiene una doble acción preventiva y re-educativa, promoviendo el libre flujo de energía, la digestión, la respiración, el tono postural y la flexibilidad entre otros beneficios.

Este masaje utiliza una variedad de posiciones de Yoga –como los estiramientos– lo que parece estar a la raíz de sus efectos terapéuticos. Se trata de la restauración del equilibrio energético del cuerpo. El masaje comienza en las extremidades del cuerpo (lateralmente), luego trabaja hacia el centro (medialmente), y por último regresa a las extremidades. Esto asegura el flujo de energía a través de los canales energéticos llamados meridianos mejorando la circulación de la sangre en todo el cuerpo.

El masaje tailandés puede ayudar a tratar problemas de estrés, ansiedad, fatiga, dolor de espalda, ciática, insomnio, desequilibrios nerviosos… y una amplia variedad de dolencias diarias, sin embargo, se puede disfrutar de todos sus beneficios mientras se está en buena salud.

Inhalando calmo el cuerpo y la mente. Exhalando, sonrío. Habitando el momento presente, me doy cuenta de que este momento es único. Thich Nhat Hanh